{"id":874,"date":"2015-09-29T11:20:33","date_gmt":"2015-09-29T16:20:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sintradeua.org\/home\/?p=874"},"modified":"2015-10-02T15:36:48","modified_gmt":"2015-10-02T20:36:48","slug":"neoliberalismo-socialdemocracia-y-sindicalismo-un-analisis-historico-con-una-perspectiva-anticapitalista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/neoliberalismo-socialdemocracia-y-sindicalismo-un-analisis-historico-con-una-perspectiva-anticapitalista\/","title":{"rendered":"Neoliberalismo, Socialdemocracia y Sindicalismo: Un an\u00e1lisis Hist\u00f3rico con una perspectiva anticapitalista"},"content":{"rendered":"<p><strong>Por Ra\u00fal Navas, delegado sindical de CGT<\/strong><\/p>\n<div id=\"contenu\">\n<div class=\"chapo\">\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00e9rmino neoliberalismo se suele utilizar para referimos a las pol\u00edticas que multitud de gobiernos han aplicado en las \u00faltimas d\u00e9cadas en favor del gran capital, que se pueden resumir en: privatizaciones, recortes de gasto p\u00fablico, contrarreformas laborales y de pensiones, etc. Gobiernos de pa\u00edses de todos los continentes han aplicado de una u otra forma este tipo de pol\u00edticas en las \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"nettoyeur\" style=\"text-align: justify;\">\u00a0Nunca conviene olvidar que las ideolog\u00edas y programas pol\u00edticos de cada momento se deben a circunstancias hist\u00f3ricas concretas que son un reflejo de los distintos intereses de las clases sociales. La correlaci\u00f3n de fuerzas entre el capital y la clase trabajadora, resulta determinante en las decisiones pol\u00edticas de un gobierno. En este sentido, debemos recordar que el neoliberalismo fue aplicado con \u00e9xito tras asestar una serie de derrotas hist\u00f3ricas contra el movimiento obrero.<\/div>\n<div class=\"texte\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En el periodo del boom econ\u00f3mico posterior a la segunda guerra mundial y anterior a la crisis econ\u00f3mica de los a\u00f1os 70, ya exist\u00edan economistas (posteriormente llamados \u201cneoliberales\u201d) que defend\u00edan pol\u00edticas econ\u00f3micas opuestas al modelo keynesiano y pacto social, que pretend\u00edan destruir el denominado Estado de bienestar. Pero, durante algunos a\u00f1os fueron minor\u00eda en el \u00e1mbito acad\u00e9mico y pol\u00edtico. La crisis del capitalismo iniciada en 1973 supuso el comienzo de un aumento de la influencia de esta ideolog\u00eda como respuesta a la propia crisis, y de quienes exig\u00edan un giro reaccionario en la pol\u00edtica econ\u00f3mica burguesa. Los capitalistas estaban desesperados buscando f\u00f3rmulas para restablecer las tasas de ganancias anteriores a la crisis. La nueva realidad econ\u00f3mica de entonces no requer\u00eda una pol\u00edtica econ\u00f3mica keynesiana, sino todo lo contrario. Las necesidades del capitalismo comenzaron a chocar frontalmente con las pol\u00edticas reformistas socialdem\u00f3cratas y el denominado Estado del bienestar. En esos momentos el capital inici\u00f3 una ofensiva mundial contra el mundo del trabajo, con Reagan y Thatcher como las principales caras visibles de esa campa\u00f1a, que ha permanecido activa hasta la actualidad. Desde el triunfo de esta ofensiva, uno de las caracter\u00edsticas de la pol\u00edtica contempor\u00e1nea la encontramos en que el capital ha dejado bien claro que solo acepta a gobiernos con una clara orientaci\u00f3n neoliberal en un planeta estructurado por una clara divisi\u00f3n internacional del trabajo. De esta forma han conseguido unas relaciones de dominaci\u00f3n absolutas del mundo del capital contra el del trabajo, al margen de que gobierno un partido conservador o \u201csocialdem\u00f3crata\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez dicho esto, debemos se\u00f1alar que el neoliberalismo solo es un fen\u00f3meno relativamente excepcional en la historia del capitalismo. Es la expresi\u00f3n pol\u00edtica de una estrategia del gran capital a nivel internacional que pretende hacer lo de siempre: explotarnos m\u00e1s y mejor para conseguir aumentar los beneficios empresariales. En todo caso, hoy podemos asegurar con m\u00e1s certeza que nunca como la voracidad del capital no conoce ning\u00fan l\u00edmite y que el neoliberalismo continua siendo predominante. De hecho en Europa desde el inicio de la crisis se han aplicado pol\u00edticas neoliberales de una forma incluso m\u00e1s agresiva que en las \u00faltimas tres d\u00e9cadas. El capital ha apostado desde el primer momento en intentar salir de la crisis con m\u00e1s neoliberalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se necesita reflexi\u00f3n, espacio y tiempo para profundizar los an\u00e1lisis acerca del neoliberalismo y la ofensiva mundial contra el mundo del trabajo en la que llevamos sumidos d\u00e9cadas. Esta situaci\u00f3n ha sido posible por diversos factores: derechizaci\u00f3n de los partidos socialdem\u00f3cratas, ca\u00edda del muro de Berl\u00edn, abandono definitivo de cualquier perspectiva revolucionaria entre sindicatos mayoritarios, derrotas hist\u00f3ricas contra la clase trabajadora, etc. Estos son algunos hechos hist\u00f3ricos que debemos examinar como uno de los grandes procesos de nuestro tiempo, para comprender de una forma global la situaci\u00f3n econ\u00f3mica y pol\u00edtica actual.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">EL ABANDONO DE POL\u00cdTICAS SOCIALDEM\u00d3CRATAS:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El reflujo en la lucha de clases y las derrotas de la clase trabajadora de los a\u00f1os 70 y 80 causaron desanimo, desilusi\u00f3n, deserciones, escepticismo, pesimismo y desmoralizaci\u00f3n entre las filas de la izquierda y el movimiento obrero. Salvando las distancias conviene detenerse en recordar que las derrotas pueden tener consecuencias pol\u00edticas y econ\u00f3micas de todo tipo con efectos duraderos. La historia nos lo ha mostrado en diversas ocasiones. Por citar un ejemplo extremo, recordamos que derrota de la clase obrera alemana en 1933 o la espa\u00f1ola en 1939 permitieron el establecimiento de dictaduras horrorosas y una estabilizaci\u00f3n del sistema capitalista. La derrota del imperialismo alem\u00e1n y japon\u00e9s en la segunda guerra mundial, permiti\u00f3 un auge econ\u00f3mico y la hegemon\u00eda imperialista de EE.UU. As\u00ed como la derrota de la clase obrera en los 70 y 80, junto con la ca\u00edda del muro de Berl\u00edn permiti\u00f3 una expansi\u00f3n del capitalismo que nadie hab\u00eda hubiera podido imaginar a\u00f1os antes. En todo este periodo, los partidos socialistas europeos jugaron un papel que nunca debemos olvidar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La socialdemocracia europea en los a\u00f1os posteriores a la segunda guerra mundial, se caracteriz\u00f3 por abandonar definitivamente (incluso en la mera teor\u00eda) cualquier proyecto de emancipaci\u00f3n o revoluci\u00f3n social. El ideario dominante en los partidos socialistas se bas\u00f3 en una pol\u00edtica keynesiana de gesti\u00f3n del capitalismo, aprobando reformas sociales que beneficiasen considerablemente a las clases trabajadoras. Pero tras la crisis econ\u00f3mica de los a\u00f1os 70, se inici\u00f3 un profundo giro a la derecha y un abandono total de cualquier tipo de perspectiva socialista, que facilit\u00f3 la recomposici\u00f3n de la hegemon\u00eda pol\u00edtica y cultural burguesa. En algunos pa\u00edses, la socialdemocracia en el gobierno, guiada por la patronal, fue protagonista en el desmantelamiento del Estado de bienestar que la misma socialdemocracia construyo tras la segunda guerra mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os 80 comenz\u00f3 un giro a la derecha en la gran mayor\u00eda de organizaciones \u201cde izquierda\u201d que ha durado hasta nuestros d\u00edas. Los partidos socialdem\u00f3cratas terminaron aceptando gestionar el capitalismo bajo la \u00f3ptica de la austeridad, sin ning\u00fan tipo de reparo. Cada vez que llegaban al gobierno, abandonaban su tradici\u00f3n reformista o progresista, e incluso incumpl\u00edan sus propios programas electorales y resoluciones congresuales. Por diversos y complejos factores, buena parte de los partidos comunistas no quedaron al margen de este giro a la derecha, los casos espa\u00f1ol e italiano nos ilustran los procesos de \u201csocialdemocratizaci\u00f3n\u201d al que asistieron buena parte estas organizaciones bajo la bandera del eurocomunismo. El PCE con Santiago Carrillo la cabeza lleg\u00f3 a asumir una pol\u00edtica de ajuste econ\u00f3mico llegando a firmar los Pactos de la Moncloa. Mientras tanto, el PCI de la mano de Enrico Berlinguer defend\u00eda la denominada pol\u00edtica de \u201cCompromiso Hist\u00f3rico\u201d basada en constantes llamamientos a la colaboraci\u00f3n con la Democracia Cristiana, enterrando cualquier tipo de perspectiva revolucionaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En medio de este panorama, llego un momento en que no se encontraban diferencias entre las pol\u00edticas de un partido u otro en el gobierno. Prioridades como el pleno empleo fueron olvidadas y constantemente se aplicaba un programa econ\u00f3mico que no era distinto al de la derecha. De esta forma, la iniciativa quedo indiscutiblemente en manos del gran capital, a quien ya no le interesaban las pol\u00edticas keynesianas y los compromisos de paz social, sobre todo desde la desaparici\u00f3n del bloque sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esta forma, se reduc\u00edan las posibilidades de una alternativa de izquierdas, en un contexto en el que entre las masas quedaba patente como se aplicaban pol\u00edticas conservadoras bajo siglas socialistas. En esta situaci\u00f3n, los partidos socialdem\u00f3cratas se derechizaban as\u00ed mismos y contribu\u00edan a derechizar a la sociedad. Por tanto, no decimos ninguna barbaridad si afirmamos que el \u00e9xito del neoliberalismo hubiese sido m\u00e1s incierto y complicado, si hubiese existido una oposici\u00f3n firme por parte de la socialdemocracia y los sindicatos mayoritarios. Pero a su vez, insistimos en que esta oposici\u00f3n no tuvo lugar por factores descritos anteriormente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los a\u00f1os 80 y 90 una gran cantidad de intelectuales renunciaron p\u00fablicamente al marxismo, en un contexto en el que el capital parec\u00eda que ya no ten\u00eda adversarios de consideraci\u00f3n. Hasta entonces, la existencia del bloque sovi\u00e9tico actu\u00f3 como freno al capitalismo, que no pod\u00eda apostar por cualquier estrategia sin tener en cuenta la existencia y poder de la URSS. La socialdemocracia por su parte dejaba de actuar como lo que algunos entend\u00edan como freno y contrapeso a las injusticias del capitalismo. A finales del pasado siglo, Tony Blair, como l\u00edder del Partido Laborista, profundizo el giro a la derecha, aceptando sin matices el gui\u00f3n de la derecha norteamericana, bajo el invento de \u201cla tercera v\u00eda\u201d, que consideraba cualquier propuesta tradicional de izquierdas algo arcaico o absurdo. A estas alturas, ya se percib\u00eda que Margaret Thatcher ten\u00eda parte de raz\u00f3n cuando se hab\u00eda vanagloriado de haber conseguido cambiar muchas cosas, incluso a las propias izquierdas. Y de hecho desde hace d\u00e9cadas ya no queda un partido socialdem\u00f3crata que se atreva a apostar por pol\u00edticas socialdem\u00f3cratas en el gobierno. El gran capital lo sabe, y lo ejemplifican muchos hechos. En d\u00e9cadas anteriores lo normal era que los \u00edndices burs\u00e1tiles bajaran ante un triunfo electoral socialdem\u00f3crata, incluso se produc\u00edan grandes fugas de capitales. En cambio, hoy nos podemos encontrar con calma en los mercados e incluso subidas en la bolsa el d\u00eda despu\u00e9s de la victoria electoral de un partido \u201csocialista\u201d europeo. Basta examinar y comparar las reacciones producidas entre el triunfo de Mitterrand en 1981 con el de Hollande en 2012.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los procesos que vemos hoy en estos partidos contin\u00faan apuntando en la misma tendencia. En el panorama pol\u00edtico actual, hemos visto al SPD gobernando en coalici\u00f3n con la derecha alemana que impone recortes por toda Europa. El Partido Socialista de Francia r\u00e1pidamente ha claudicado ante la austeridad. Mientras que el gobierno del PSOE con Zapatero al frente, d\u00edas despu\u00e9s de recibir una carta del presidente del BCE, no dudo en constitucionalizar una pol\u00edtica econ\u00f3mica de derechas reformando el famoso art\u00edculo 135, mediante un pacto con la derecha, sin ni siquiera consultar y debatir entre sus afiliados, y ni tan siquiera con su grupo parlamentario. No es de extra\u00f1ar que el t\u00e9rmino socialiberal sea utilizado con m\u00e1s frecuencia y exactitud para referirse a los partidos denominados \u201csocialistas\u201d europeos que han gobernado. El ejemplo m\u00e1s extremo lo encontramos en el PASOK en Grecia, cuyo empe\u00f1o en aprobar al dictado las recetas del gran capital ha sido bochornoso, llegando a quedar reducido a un partido marginal en el parlamento. De esta forma nos han demostrado que est\u00e1n dispuestos a continuar profundizando en la gesti\u00f3n del poder pol\u00edtico al servicio del capital, aun a costa de desaparecer del mapa pol\u00edtico si hace falta. En este contexto pol\u00edtico, se ha conseguido que un planteamiento socialdem\u00f3crata que antes sonaba moderado, hoy suena a proclama revolucionaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pr\u00f3ximamente veremos si la deriva y bancarrota ideol\u00f3gica de la socialdem\u00f3crata contin\u00faa profundiz\u00e1ndose aun m\u00e1s. Muchos partidos que se autodenominan socialistas tendr\u00e1n que posicionarse en las votaciones sobre el TTIP. Este proyecto pretende un aumento aun mayor del poder del capital imponiendo una relaci\u00f3n de superioridad incuestionable sobre el mundo del trabajo, la ciudadan\u00eda y los poderes p\u00fablicos. El TTIP pretende institucionalizar el neoliberalismo legal y jur\u00eddicamente, reduciendo el margen de maniobra de cualquier gobierno m\u00ednimamente progresista. Mientras tanto, es posible que asistamos a un contexto donde pueden aumentar los procesos de \u201cpasokizaci\u00f3n\u201d, que pueden cambiar considerablemente los mapas pol\u00edticos. Un ejemplo reciente a tener encuentra lo encontramos en los nefastos resultados del PSOE en lugares como Madrid o Catalunya, quedando en posiciones marginales inimaginables hace muy pocos a\u00f1os.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">EL NEOLIBERALISMO Y LOS SINDICATOS:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pese a que los capitalistas siempre han defendido que el mejor sindicato es el que no existe, durante el boom econ\u00f3mico posterior a la segunda guerra mundial, la burgues\u00eda europea acept\u00f3 de una forma temporal y excepcional un compromiso de paz social en el que se realizaban considerables concesiones a los sindicatos y a las clases trabajadoras. La mayor\u00eda de las grandes centrales sindicales de Europa occidental gozaron de un peso y fuerza considerable en buena parte de Europa occidental hasta los a\u00f1os 80. Pero ya desde la d\u00e9cada de los 60, los capitalistas mostraban un creciente rechazo al poder sindical, sobre todo en momentos en los que se produc\u00edan huelgas de relevancia que a menudo paralizaban sectores estrat\u00e9gicos y consegu\u00edan ganar conflictos a la patronal. La crisis econ\u00f3mica de los a\u00f1os 70 supuso el inicio de unos cambios de pol\u00edticas y planteamientos que se tradujeron en una ofensiva ideol\u00f3gica, pol\u00edtica, jur\u00eddica y represiva contra el sindicalismo de clase y el movimiento obrero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los capitalistas, estaban decididos a salir de la crisis econ\u00f3mica de los a\u00f1os 70 a trav\u00e9s de reformular el capitalismo para hacerlo a\u00fan m\u00e1s opresivo y explotador. Sab\u00edan que si quer\u00edan aplicar con \u00e9xito sus planes contra el mundo del trabajo, deb\u00edan quebrar la fuerza de los sindicatos, as\u00ed como cualquier instrumento que tuvieran los trabajadores para defenderse. De esta forma, quer\u00edan reducir al m\u00ednimo la capacidad de presi\u00f3n de los sindicatos ante los gobiernos, y que esta presi\u00f3n fuera monopolio de la banca y el gran capital. No dudaron en emprender todo tipo de agresiones contra los sectores m\u00e1s combativos de la clase obrera, con una actitud de lo m\u00e1s intransigente. Margaret Thatcher emprendi\u00f3 una oleada de ataques contra los mineros y trabajadores del sector industrial. El gobierno de Reagan en EE.UU consigui\u00f3 vencer a los controladores a\u00e9reos en huelga. En Espa\u00f1a, el gobierno de Felipe Gonz\u00e1lez comenz\u00f3 una dur\u00edsima reconversi\u00f3n industrial, que no se pudo detener. Las derrotas fueron numerosas cuantitativa y cualitativamente, provocando efectos desmoralizadores en el conjunto de la clase trabajadora. Estos ataques frontales contra los sectores m\u00e1s combativos y veteranos del movimiento obrero siempre acababan con la victoria de la patronal. Estas derrotas significaban des\u00e1nimo y desorientaci\u00f3n entre amplios sectores de los trabajadores, que se preguntaban \u00bfsi no pueden vencer ellos, que son los m\u00e1s fuertes, quien puede hacerlo?. Este dif\u00edcil contexto, contribu\u00eda a defender la idea de que la lucha era in\u00fatil, mientras que desde el ideario dominante se repet\u00eda que solo con el esfuerzo personal pod\u00edas prosperar y salir adelante. En la actualidad, y desde el inicio de la crisis distintos gobiernos han emprendido campa\u00f1as parecidas contra los trabajadores del sector p\u00fablico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gobiernos trabajaron para vencer al sindicalismo de clase en todos los terrenos posibles. Quer\u00edan eliminar cualquier cosa que limitara la libertad de empresa. No dudaron en cambiar leyes para reducir la influencia y capacidad organizativa de los sindicatos. En Gran Breta\u00f1a, se emprendieron todo tipo de medidas legislativas y represivas para dificultar la acci\u00f3n sindical y limitar el derecho de huelga. De esta forma, los trabajadores cada vez estuvieron en peores condiciones para hacer frente a los planes estrat\u00e9gicos de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las derrotas, se traduc\u00edan en un aumento y extensi\u00f3n de la precariedad laboral, lo cual dificultaba y debilitaba a\u00fan m\u00e1s la acci\u00f3n sindical. Este empeoramiento de las condiciones de trabajo est\u00e1 relacionado con los cambios introducidos en el derecho laboral. Para el capital, el marco jur\u00eddico deb\u00eda servir \u00fanicamente a establecer la precariedad como norma basada en: el libre despido, temporalidad en el empleo, disciplina laboral, subcontrataci\u00f3n, bajos salarios, cambios en la negociaci\u00f3n colectiva en detrimento del sindicalismo, facilidades para que los empresarios puedan aplicar recortes de derechos laborales, etc. Reivindicaciones como el empleo estable fueron rechazadas tajantemente por la clase dominante, e incluso fueron abandonadas por partidos socialdem\u00f3cratas. Quer\u00edan hacer desaparecer todo lo que limitara la libertad de empresa. Para ellos la estabilidad en el empleo o los sindicatos limitaba esta libertad, y en consonancia defend\u00edan el libre despido y las leyes antisindicales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las deserciones, la desmoralizaci\u00f3n y las derrotas hicieron tambi\u00e9n hicieron mella en el sindicalismo. La mentalidad empresarial no solo era asumida por los partidos pol\u00edticos de la izquierda. En los sindicatos tradicionales se dieron pasos de gigante en la p\u00e9rdida de confianza en cualquier posibilidad de transformaci\u00f3n social, e incluso en aceptar la propia l\u00f3gica del capital. El sindicalismo oficial renunci\u00f3 a un proyecto de sociedad alternativa, resign\u00e1ndose con un discurso pobre y aburrido, que ya no molestaba al gran capital.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sindicalismo oficial no fue capaz (ni si quiera intent\u00f3) de plantar cara con firmeza a los desaf\u00edos y ofensivas estrat\u00e9gicas de la burgues\u00eda. Las reconversiones industriales acabaron en un episodio tras otro de derrota. Por otro lado, especialmente desde los a\u00f1os 90 no se supo reaccionar de una forma organizada a escala internacional contra el chantaje empresarial de las deslocalizaciones en pleno boom econ\u00f3mico. Bajos las amenazas patronales de llevarse la empresa a otro pa\u00eds, asistimos a un ataque mundial a los salarios muy bien organizado y planificado, que convivi\u00f3 con altas tasas de desempleo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordamos que el capital tiene una necesidad constante de aumentar sus beneficios, y para ello no duda en deteriorar los derechos laborales y atacar los salarios. El \u00e9xito de esta necesidad siempre ha estado determinado por multitud de cuestiones (pol\u00edticas, fuerza sindical, niveles de conciencia, etc). En el inicio de la crisis econ\u00f3mica actual, nos encontramos con un movimiento obrero que ha sufrido numerosas derrotas y un sindicalismo m\u00e1s burocratizado y con menos capacidad de movilizaci\u00f3n que en periodos anteriores, en un contexto de altas tasas de desempleo. Ante este panorama los gobiernos no han dudado en profundizar en la pol\u00edtica de destruir derechos laborales, obstaculizando la agrupaci\u00f3n sindical, en medio de una constante ofensiva contra el mundo del trabajo que parece no tener fin. De esta forma se han creado las condiciones perfectas para que cada vez mas trabajadores se vean obligados a aceptar trabajos con salarios bajos y condiciones laborales p\u00e9simas. El aumento de la explotaci\u00f3n de la clase trabajadora es un hecho constante, mediante la aprobaci\u00f3n de una reforma laboral tras otra que beneficia \u00fanica y exclusivamente a la patronal. Han conseguido que en todas las decisiones gubernamentales los intereses del capital prevalezcan siempre y en todo momento sobre los intereses de los trabajadores. En este sentido han configurado un mercado laboral donde el mundo del trabajo es sin\u00f3nimo de precariedad y desempleo, introduciendo tambi\u00e9n en esta din\u00e1mica al sector p\u00fablico.<\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">MULTIPLIQUEMOS LAS RESISTENCIAS CONTRA LA OFENSIVA DEL GRAN CAPITAL:<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se mire por donde se mire, las pol\u00edticas neoliberales han tenido y tienen efectos desastrosos entre la inmensa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. Es necesario detener esta contrarrevoluci\u00f3n neoliberal. Pero no podemos centrar la cr\u00edtica \u00fanicamente en el neoliberalismo y la austeridad, como si estos dos fen\u00f3menos fuesen ajenos al propio sistema capitalista. El neoliberalismo ha sido la bandera y el programa con el que el capitalismo por su propia naturaleza ha conseguido vencer. Sabemos que no lo consiguieron de la noche a la ma\u00f1ana, y entendemos que tampoco podremos derrotar al capital en un d\u00eda. Pese a que cada vez menos gente se beneficia de este sistema, no olvidemos que existe una minor\u00eda privilegiada que lleva a\u00f1os y d\u00e9cadas enriqueci\u00e9ndose y benefici\u00e1ndose gracias al neoliberalismo. Por tanto, no nos debe extra\u00f1ar que nos encontremos a poderosos grupos de poder que se van a resistir violentamente a cualquier cambio que suponga erosionar su situaci\u00f3n privilegiada. El neoliberalismo contin\u00faa siendo muy fuerte, y la reciente capitulaci\u00f3n vergonzosa del gobierno de Syriza ante el capital, nos revela la urgencia de tener un debate estrat\u00e9gico de fondo, y la evidencia de que ser\u00e1 muy dif\u00edcil vencer al capital sin movilizaciones o explosiones sociales y revolucionarias considerables, que se traduzcan en medidas pol\u00edticas anticapitalistas concretas. Nos han dejado claro que el capital siempre se opondr\u00e1 a cualquier cambio que merme sus intereses, y que no est\u00e1 dispuesto a hacer concesiones por las buenas. Por tanto, los cambios introducidos por cualquier gobierno que pretenda hacer frente a la austeridad con \u00e9xito, no pueden ser graduales, sino revolucionarios y estructurales, afectando considerablemente a las relaciones de producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este complicado y complejo contexto pol\u00edtico y social debemos tener varias cuestiones claras. En primer lugar, no debemos olvidar que las luchas contin\u00faan teniendo un car\u00e1cter de resistencia, y que las derrotas son m\u00e1s numerosas que las victorias. Incluso estas \u00faltimas suelen tener un car\u00e1cter estrictamente defensivo, y generalmente gracias a sentencias judiciales, m\u00e1s que a la acci\u00f3n sindical y lucha social. En segundo lugar, esta situaci\u00f3n nos deja bien claro que no podemos derrotar al capital sin una uni\u00f3n s\u00f3lida y concreta de todos los explotados a nivel internacional. Por tanto debemos esforzarnos en tejer redes de uni\u00f3n. Son necesarios agrupamientos sindicales y pol\u00edticos internacionales amplios, que vayan m\u00e1s all\u00e1 de encuentros casuales y puntuales, o de manifiestos. Recordemos que la patronal lleva mucho tiempo mejor organizada a nivel internacional, que el proletariado. Las clases dominantes de los pa\u00edses del sur contin\u00faan estrechamente ligadas con las clases dominantes de los pa\u00edses del norte. Al igual que las clases dominantes aut\u00f3ctonas de pa\u00edses del denominado \u201cTercer Mundo\u201d est\u00e1n aliadas con las clases dominantes de las potencias imperialistas. La burgues\u00eda est\u00e1 organizada a nivel continental y mundial a trav\u00e9s de multitud de instituciones: OTAN, UE, OMC, FMI, BM, etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por tanto, a este poderoso enemigo hay que hacerle frente con espacios y herramientas unitarias, consiguiendo sumar al mayor n\u00famero de organizaciones a la unidad de acci\u00f3n, para ser capaces de vencer en torno a luchas y encuentros coordinados internacionalmente. No basta con d\u00edas concretos de acci\u00f3n global, sino estrategias de combates m\u00e1s amplias y generalizadas. Resultan necesarias luchas con reivindicaciones m\u00e1s avanzadas, internacionalizadas y desde \u00f3pticas claramente anticapitalistas. Nuestra tarea es derrotar al capitalismo y para ello debemos ser capaces de evidenciar que existen alternativas, defendiendo en todo momento y con firmeza la perspectiva de la transformaci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"navigation\">\u00a0<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Ra\u00fal Navas, delegado sindical de CGT El t\u00e9rmino neoliberalismo se suele utilizar para referimos a las pol\u00edticas que multitud de gobiernos han aplicado en las \u00faltimas d\u00e9cadas en favor del gran capital, que se pueden resumir en: privatizaciones, recortes de gasto p\u00fablico, contrarreformas laborales y de pensiones, etc. Gobiernos de pa\u00edses de todos los&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-874","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/paSj5R-e6","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/874","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=874"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/874\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=874"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=874"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=874"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}