{"id":3309,"date":"2017-03-08T14:19:40","date_gmt":"2017-03-08T19:19:40","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sintradeua.org\/home\/?p=3309"},"modified":"2017-03-08T14:31:01","modified_gmt":"2017-03-08T19:31:01","slug":"betsabe-espinal-pionera-de-la-lucha-de-las-mujeres-por-derechos-laborales-un-suceso-poco-conocido-en-la-historia-de-colombia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/betsabe-espinal-pionera-de-la-lucha-de-las-mujeres-por-derechos-laborales-un-suceso-poco-conocido-en-la-historia-de-colombia\/","title":{"rendered":"Betsab\u00e9 Espinal, pionera de la lucha de las mujeres por derechos laborales: un suceso poco conocido en la historia de Colombia"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/ail.ens.org.co\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/03\/Foto-Betsabe-jpg.jpg?w=640\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Cr\u00f3nica de Ricardo Aricapa<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hace 97 a\u00f1os en Bello, Antioquia, tuvo lugar una de las huelgas obreras m\u00e1s significativas de la historia sindical colombiana, no s\u00f3lo porque paraliz\u00f3 por tres semanas el principal emporio textil de ese momento: la Compa\u00f1\u00eda Antioque\u00f1a de Tejidos, mejor conocida como la F\u00e1brica de Tejidos de Bello; sino porque quienes la impulsaron y sacaron triunfante fueron cerca de 400 mujeres obreras, en una \u00e9poca en que el rol social de la mujer no era precisamente el de ir por ah\u00ed promoviendo protestas y alborotando el cotarro, pues se entend\u00eda que su lugar natural era el hogar y la sumisi\u00f3n uno de sus valores preclaros. El \u201csexo d\u00e9bil\u201d, mejor dicho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia dice que entre 1919 y 1920 hubo en Colombia 33 paros de trabajadores que buscaban mejorar sus condiciones laborales. Pero eran paros desorganizados, m\u00e1s cercanos a la asonada y el mot\u00edn, porque para entonces el sindicalismo apenas se estaba formando. Los paros m\u00e1s sonados fueron los de los artesanos de Bogot\u00e1, los mineros de Segovia, los ferroviarios del Magdalena, y los sastres y zapateros de Medell\u00edn, Caldas, Manizales y Bucaramanga. O sea todas protagonizados por hombres, porque era inconcebible un paro de mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paro de las obreras de Bello fue el primero que se identific\u00f3 con el r\u00f3tulo de \u201chuelga\u201d, y, al igual que los paros precedentes, \u00e9ste fue espont\u00e1neo, surgido de la desesperaci\u00f3n de las obreras ante el maltrato y la explotaci\u00f3n, rayana con la esclavitud, a la que eran sometidas Y la lider\u00f3 una tal Betsab\u00e9 Espinal, hasta ese momento una an\u00f3nima obrera de 24 a\u00f1os de edad a quien sus compa\u00f1eras respetaban y acataban por su talante decidido, don de mando y recio car\u00e1cter.<!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero antes de avanzar en el relato de aquel suceso, es pertinente ubicarlo en su contexto hist\u00f3rico, y decir que aquella fue una \u00e9poca de iniciaci\u00f3n industrial. Con el siglo XX estaba naciendo en Colombia la gran industria manufacturera, con epicentro importante en Antioquia, donde era normal que las f\u00e1bricas emplearan mujeres y ni\u00f1os como mano de obra sumisa y barata. Es decir, el mismo esquema fabril que prim\u00f3 durante la revoluci\u00f3n industrial de la Europa del siglo XIX.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" height=\"214\" width=\"300\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/ail.ens.org.co\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/03\/Foto-telares-300x214.jpg?resize=300%2C214\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y esa irrupci\u00f3n de mano de obra femenina en las factor\u00edas fue un fen\u00f3meno socialmente importante, tanto que para 1920 el 73% de la fuerza obrera en el Valle de Aburr\u00e1 la conformaban mujeres, solteras en el 85% de los casos; e igual proporci\u00f3n se daba en las trilladoras de caf\u00e9 y en las f\u00e1bricas de cigarrillos, oficios en los que las familias campesinas encontraron una buena opci\u00f3n laboral para las hijas solteras, porque la sociedad clerical de entonces no ve\u00eda bien que por trabajar en las f\u00e1bricas las mujeres casadas descuidaran su familia y su sagrada misi\u00f3n de amas de casa. \u201cLa f\u00e1brica es enemiga de las mujeres, enemiga de su cuerpo, de su alma, agotador de su salud y envenenador de su virtud\u201d, rezaba una publicaci\u00f3n cat\u00f3lica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La F\u00e1brica de Tejidos de Bello fue la primera textilera a gran escala que naci\u00f3 bajo el modelo Manchesteriano. La fund\u00f3 en 1904 Emilio Restrepo Callejas, uno de los empresarios pioneros de la Antioquia de entonces, adem\u00e1s concejal de Medell\u00edn, reconocido latifundista y promotor de extensos cultivos de algod\u00f3n y ca\u00f1a de az\u00facar. Pero s\u00f3lo hasta 1908 pudo la f\u00e1brica empezar a funcionar, despu\u00e9s de una inyecci\u00f3n de capital. Y desde el principio sus telares emplearon mujeres, muchas de ellas ni\u00f1as entre 13 y 15 a\u00f1os. Para 1920, cuando estalla la huelga, ocupaba unas 400 mujeres y 110 hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las obreras viv\u00edan en un ambiente casi conventual, porque al amparo del prurito paternalista de los industriales antioque\u00f1os naci\u00f3 una instituci\u00f3n bastante curiosa y emblem\u00e1tica: los patronatos obreros, que eran casas-dormitorios para las trabajadoras solteras, administradas por monjas. En estos patronatos se modelaba la conducta moral y laboral de las obreras, y se vigilaba que no fueran influenciadas por la perniciosa ideolog\u00eda socialista que llegaba de Europa, inspirada en la Revoluci\u00f3n Sovi\u00e9tica. Un dato que habla del \u201cesp\u00edritu\u201d de estos patronatos es que el D\u00eda del Trabajo lo celebraban el 4 de mayo, con misa campal y velada recreativa dentro de las fiestas a la Virgen Mar\u00eda, y no el 1\u00ba de mayo, fecha celebrada por las organizaciones obreras de tendencia revolucionaria. Un a\u00f1o atr\u00e1s se hab\u00eda fundado el Partido Socialista.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Las razones de la huelga<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dependiendo el oficio que realizaran, el salario de las obreras en la f\u00e1brica de don Emilio oscilaba entre $0.40 y $1.00 la semana; mientras los hombres, por hacer el mismo oficio, ganaban entre $1.00 y $2.70. Un trabajador de construcci\u00f3n ganaba entre $3 y $3.60 semanales, lo que da idea de la explotaci\u00f3n que pesaba sobre las obreras.Esto porque una idea aceptada socialmente era que el salario femenino constitu\u00eda un ingreso familiar complementario, y eso justificaba su diferencia con el de los hombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso la exigencia de un salario igual fue el primer punto en el pliego de peticiones de las obreras en huelga; lo mismo que la revisi\u00f3n del sistema de multas, pues ocurr\u00eda que las multaban por llegar tarde, por estropear accidentalmente una lanzadera, por enfermar sin previo aviso, por distraerse en el trabajo, o por cualquier minucia que al capataz se le antojara. E incluso hubo denuncias de multas por negarse a acceder a las solicitudes sexuales de los capataces de la f\u00e1brica; y lo contrario: veladas d\u00e1divas por aceptarlas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente el cese del acoso sexual fue otro punto central del pliego; y en ese sentido el supervisor Manuel Vel\u00e1squez, hombre de escasa estatura, delgado y padre de 5 hijos, encarnaba el odio mayor de las obreras. 5 de ellas lo acusaron de forzar su despido por no acceder a sus pretensiones, y de ser el culpable de que una de ellas estuviera interna en la \u201cCasa de las arrepentidas\u201d, que era donde expiaban su culpa las mujeres violadas y deshonradas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una tercera exigencia era reducir la jornada de trabajo, que se extend\u00eda de 6 de la ma\u00f1ana a 6 de la tarde, con una hora para la ingesti\u00f3n de alimentos. Asimismo, exig\u00edan que se mejoraran las condiciones higi\u00e9nicas en los galpones de trabajo y se aboliera la prohibici\u00f3n de asistir calzadas, pues don Emilio ten\u00eda la idea absurda de que las obreras perd\u00edan tiempo y se retrasaban tratando de no embarrarse los zapatos en el trayecto hacia la f\u00e1brica, de modo que lo mejor era que fueran descalzas. Adem\u00e1s, dec\u00eda, era una manera de conservar la uniformidad de las obreras dentro de la f\u00e1brica, pues la mayor\u00eda eran campesinas habituadas a andar a pie limpio, y era penoso ver a unas calzadas y a otras no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro punto del pliego en el que hicieron harto hincapi\u00e9, fue que se acabara la vigilancia cerril, las ofensivasrequisas a la salida de la f\u00e1brica, y el trato desp\u00f3tico por parte de Jes\u00fas Monsalve y Te\u00f3dulo Vel\u00e1squez, los dos administradores. De Monsalve, por ejemplo, dec\u00edan que era tirano y grosero de palabra, acusaci\u00f3n de la que \u00e9l se defend\u00eda aduciendo que si estaban descontentas era porque estaba cumpliendo bien con su deber.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En tal sentido es elocuente la carta que Carlos E. Restrepo, ex presidente de Colombia, le manda a Emilio Restrepo, en la que se lee: \u201cBastante numerosas me parecen las horas de trabajo asignadas a las obreras de Bello y demasiado r\u00edgidas las condiciones en que lo hacen, especialmente si se mira el trabajo de las mujeres y los ni\u00f1os y las malas condiciones fisiol\u00f3gicas de nuestros trabajadores. Creo que ese camino si se extrema trae el anarquismo como consecuencia forzada y de ellos son los conatos de huelga que usted habla y que empiezan con nuestra primera f\u00e1brica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><img data-recalc-dims=\"1\" height=\"300\" width=\"201\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/ail.ens.org.co\/wp-content\/uploads\/sites\/3\/2017\/03\/Foto-Betsabe-2-201x300.jpg?resize=201%2C300\" \/><\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">La huelga y la figura de Betsab\u00e9 Espinal<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad las obreras ven\u00edan intentando la huelga de tiempo atr\u00e1s, e incluso en una ocasi\u00f3n paralizaron una secci\u00f3n de telares, pero fracasaron porque los administradores encontraron quien las reemplazara. Pero el 12 defebrero de 1920 el lance fue a otro precio. Ese d\u00eda, antes de las 6 de la ma\u00f1ana, las l\u00edderes del movimiento se pararon en la puerta de la f\u00e1brica para convencer al resto de obreras y obreros de que no ingresaran. La totalidad de las mujeres acataron la orden y no entraron, pero los hombres fueron reacios y en su mayor\u00eda ingresaron, por lo que fueron blanco de las burlas inmisericordes de las obreras, quienes no s\u00f3lo les gritaban cobardes sino que los incitaban a cambiarse los roles: que ellos se pusieran las faldas y ellas los pantalones. \u201cPollerones pendejos\u201d, les gritaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre las que se pararon en la puerta a instigar la huelga estuvieron Teresa Tamayo, Adelina Gonz\u00e1lez, Carmen Agudelo, Teresa Piedrahita, Matilde Montoya y Betsab\u00e9 Espinal, la m\u00e1s fogosa y decidida de todas, por lo que desde ese mismo d\u00eda se erigi\u00f3 como la l\u00edder de la protesta y la que organiz\u00f3 a sus compa\u00f1eras en comisiones. Y ante ellas de nada valieron las amenazas de los capataces ni los ruegos del cura de la parroquia, quien lleg\u00f3 a los pocos minutos para tratar de convencer a las obreras de que terminaran esa locura y regresaran al trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tampoco cedieron al d\u00eda siguiente, cuando ya fue el alcalde de Bello y las autoridades eclesi\u00e1sticas de Medell\u00edn quienes llegaron a tratar de convencerlas. Por el contrario, para ese momento la huelga se hab\u00eda generalizado y los poquitos obreros hombres que quedaron en la f\u00e1brica apenas alcanzaban para aceitar las m\u00e1quinas y asear el edificio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tercer d\u00eda, en el tren de las nueve de la ma\u00f1ana, una delegaci\u00f3n encabezada por Betsab\u00e9 viaj\u00f3 a Medell\u00edn a buscar solidaridad y a poner en conocimiento de la prensa la naturaleza de su movimiento y su pliego petitorio. Estuvieron en la Gobernaci\u00f3n de Antioquia y en las sedes de los peri\u00f3dicos El Espectador, el Correo Liberal y El Luchador. \u201cNo tenemos ahorros para sostener esta huelga, solo tenemos nuestro car\u00e1cter, nuestro orgullo, nuestra voluntad, y nuestra energ\u00eda\u201d, fueron las palabras de Betsab\u00e9 que al d\u00eda siguiente salieron publicadas en la prensa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Betsab\u00e9, a quien una foto de aquel a\u00f1o muestra como una mujer cejona y bien plantada, ten\u00eda 24 a\u00f1os en ese momento. Hab\u00eda sido bautizada en la iglesia Nuestra Se\u00f1ora del Rosario de Bello en 1896, y por ser \u201chija natural\u201d tom\u00f3 el apellido de su madre: Celsa Espinal (que no Espinosa como err\u00f3neamente se ha difundido).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De su vida se conocen muy pocos datos. Se sabe que era muy h\u00e1bil en el oficio del hilado y buena hija, dedicada por completo al cuidado de su madre. Y la raz\u00f3n de que hoy sepamos tan poco es que no tuvo m\u00e1s hermanos y tampoco nunca se cas\u00f3, por lo que no dej\u00f3 descendencia. De ella se sabe por el protagonismo que tuvo en aquella huelga, en la que su nombre estuvo en la mira de los periodistas. Uno de ellos escribi\u00f3: \u201cSurge una mujer de nombre b\u00edblico a encabezar un movimiento huelguista, el primero, el \u00fanico de alguna significaci\u00f3n que ha podido llevarse a cabo en la tierra m\u00e1s impropia para las huelgas: Antioquia\u201d. Otro le dio connotaciones de una Juana de Arco criolla, y otro m\u00e1s la defini\u00f3 como \u201cuna esclava rebelde, una mujer iluminada\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero quien m\u00e1s se ocup\u00f3 de la huelga y de la figura de Betsab\u00e9 fue un cronista de El Espectador que firmaba con el seud\u00f3nimo El Curioso impertinente, quien en el lenguaje florido del periodismo de la \u00e9poca escribi\u00f3: \u201cHonor a esos cientos de mujercitas que han tenido la locura galante y f\u00e9rtil de confrontar la resistencia y furia del capital, sin m\u00e1s equipaje que una buena porci\u00f3n de rebeli\u00f3n y dignidad\u2026 C\u00f3mo no secundarlas si son heraldos de una provechosa transformaci\u00f3n social, si pueden ser las primeras v\u00edctimas ineludibles de toda revoluci\u00f3n que se inicia\u201d. Y en otra cr\u00f3nica describi\u00f3 el ambiente festivo que se viv\u00eda en torno a la f\u00e1brica de Bello, donde se ven \u201ccuadros pintorescos de grandes grupos de obreras y obreros que cantan, bailan, juegan y dan vivas a la huelga, mientras los polic\u00edas que vigilan est\u00e1n tan desocupados como ellos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por esa v\u00eda la huelga se volvi\u00f3 comidilla p\u00fablica y gener\u00f3 una enorme simpat\u00eda entre la gente, no s\u00f3lo de Bello sino tambi\u00e9n de Medell\u00edn. Tanto que una semana despu\u00e9s, por iniciativa de los peri\u00f3dicos El Espectador y El Correo Liberal, ya se hab\u00eda conformado en Medell\u00edn un Comit\u00e9 de Socorro para recoger v\u00edveres y dinero para las huelguistas, y los estudiantes de medicina de la Universidad de Antioquia hicieron su propia colecta. Es m\u00e1s, una f\u00e1brica de tejidos de Medell\u00edn se ofreci\u00f3 a sostenerlas para que no cedieran, durante dos meses de ser necesario.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Logros y alcances de la huelga<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de 21 d\u00edas de par\u00e1lisis, y gracias a la mediaci\u00f3n de algunos empresarios y las autoridades departamentales, e incluso del mismo arzobispo de Medell\u00edn, Emilio Restrepo finalmente cedi\u00f3 a todas las exigencias de las obreras y eso, el 4 de marzo, marc\u00f3 el fin de la huelga. Se acord\u00f3 un aumento salarial del 40%, regulaci\u00f3n del sistema de multas, jornada laboral de 10 horas y m\u00e1s tiempo para el almuerzo, permiso para ir calzadas a la f\u00e1brica, y el despido fulminante del \u201cacosador\u201d Vel\u00e1squez y los dos odiados administradores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para ratificar el acuerdo, una delegaci\u00f3n de obreras encabezada por Betsab\u00e9 Espinal se dirigi\u00f3 a las oficinas de la empresa en Medell\u00edn. En la estaci\u00f3n del tren las recibi\u00f3 una multitud de unas 3 mil personas que las acompa\u00f1\u00f3 en el trayecto, en el que, seg\u00fan la cr\u00f3nica period\u00edstica, hubo hasta insolados. Despu\u00e9s la delegaci\u00f3n fue objeto de varios homenajes, como la corona de laurel que pusieron en cabeza de Betsab\u00e9, quien en esta ocasi\u00f3n, encaramada en un taburete, pronunci\u00f3 un discurso memorable. Y m\u00e1s tarde los estudiantes de medicina le ofrendaron una serenata.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte El Curioso Impertinente, quien para entonces ya era un declarado fan\u00e1tico de las huelguistas, escribi\u00f3 un elogio de este tenor: \u201cEl triunfo de esta causa ha sido, pues, completo. Por eso batimos nuestras palmas entusiastas a esas heroicas y viriles mujeres de Bello, que han dado un alt\u00edsimo ejemplo de valor a Medell\u00edn, a Antioquia y a Colombia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La huelga de Bello fue un hito en la historia del movimiento obrero colombiano; marc\u00f3 una ruptura con la tradici\u00f3n de damas que sumisa y silenciosamente eran carne de explotaci\u00f3n laboral y acoso sexual en las f\u00e1bricas. Con esta huelga no s\u00f3lo se dignificaron como obreras y como mujeres, sino que su ejemplo tuvo repercusiones. Una de ellas fue que en la Asamblea de Antioquia se present\u00f3 un proyecto sobre descanso dominical remunerado para los obreros, y en Bogot\u00e1 otros grupos de mujeres extrajeron fuerza e inspiraci\u00f3n para adelantar sus propios movimientos, como el de las capacheras y las telefonistas de Bogot\u00e1. Tambi\u00e9n al ejemplo de las huelguistas de Bello se debe el paro que en 1929 protagonizaron 186 obreras de la f\u00e1brica Rosell\u00f3n, en Envigado, para protestar por la rebaja de salarios y para exigir la destituci\u00f3n de algunos administradores abusivos.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">El final tr\u00e1gico de Betsab\u00e9<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se sabe nada de lo que pas\u00f3 en la vida de Betsab\u00e9 Espinal en los a\u00f1os siguientes. Se presume que sali\u00f3 de la f\u00e1brica de Bello y fue a trabajar a Medell\u00edn, donde vivi\u00f3 en una casa aleda\u00f1a al cementerio San Lorenzo (hoyNiquitao), en compa\u00f1\u00eda de una amiga llamada Paulina Gonz\u00e1lez. A pocas cuadras de all\u00ed quedaba la residencia de Mar\u00eda Cano, la otra gran l\u00edder obrera de la \u00e9poca, por lo que es muy probable que se hayan conocido y compartido alguna relaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La muerte de Betsab\u00e9 se produjo a causa de una descarga el\u00e9ctrica, y fue documentada por el peri\u00f3dico conservador La Defensa. Seg\u00fan esta nota, en la que para nada se recuerda la gesta protagonizada por Betsab\u00e9 12 a\u00f1os atr\u00e1s, el accidente se produjo de la siguiente manera:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La noche anterior, a causa de una tormenta, en la calle frente a su casa cay\u00f3 un cable de energ\u00eda el\u00e9ctrica de alto voltaje (una primaria que llaman). Un vecino madrug\u00f3 a alertar a todos del peligro que corr\u00edan, pero Betsab\u00e9 en un acto temerario, propio de su car\u00e1cter, hizo caso omiso y decidi\u00f3 solucionar el problema con sus propias manos. As\u00ed que fue hasta la primaria, la agarr\u00f3 para retirarla, y ah\u00ed mismo cay\u00f3 electrocutada. Alcanz\u00f3 a llegar con vida al hospital, donde falleci\u00f3 el 16 de noviembre de 1932, a la corta edad de 36 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El destino, que suele gastarse sus iron\u00edas, quiso que su muerte, con un mes escaso de diferencia, coincidiera con la de Emilio Restrepo, el due\u00f1o de la f\u00e1brica donde ella lider\u00f3 la huelga que inmortalizar\u00eda su nombre.<\/p>\n<h3 style=\"text-align: justify;\">Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Los a\u00f1os Escondidos, sue\u00f1os y rebeld\u00edas en la d\u00e9cada del 20. Mar\u00eda Tila Uribe. Ediciones Antropos. P\u00e1g. 86 a 88.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 \u201cLas mujeres en la Historia de Colombia. Tomo II\u201d. Editorial Norma. P\u00e1g. 405 a 407.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 \u201cMujeres y trabajo en Antioquia durante el siglo XX\u201d, Ediciones ENS 2005. P\u00e1g. 52 y 53. Por Ana Catalina Reyes y Mar\u00eda Claudia Saavedra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Reinaldo Espitaletta, cr\u00f3nica \u201cHuelga de Se\u00f1oritas, o cuando en Bello se protagoniz\u00f3 un alzamiento de mujeres liderado por Betsab\u00e9 Espinal\u201d. Revista Huellas, Centro de Historia de Bello. N\u00ba 4 diciembre 2002.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013 Peri\u00f3dicos El Espectador y El Socialista. Febrero y marzo de 1920.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cr\u00f3nica de Ricardo Aricapa Hace 97 a\u00f1os en Bello, Antioquia, tuvo lugar una de las huelgas obreras m\u00e1s significativas de la historia sindical colombiana, no s\u00f3lo porque paraliz\u00f3 por tres semanas el principal emporio textil de ese momento: la Compa\u00f1\u00eda Antioque\u00f1a de Tejidos, mejor conocida como la F\u00e1brica de Tejidos de Bello; sino porque quienes&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3317,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[2],"tags":[],"class_list":["post-3309","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-noticias"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/i0.wp.com\/sintradeua.org\/co\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/cult-1.jpg?fit=300%2C374&ssl=1","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/paSj5R-Rn","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3309","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3309"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3309\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3312,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3309\/revisions\/3312"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3317"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3309"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3309"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3309"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}