{"id":1935,"date":"2016-04-17T08:06:50","date_gmt":"2016-04-17T13:06:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sintradeua.org\/home\/?p=1935"},"modified":"2016-04-17T08:06:50","modified_gmt":"2016-04-17T13:06:50","slug":"querido-luis-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/querido-luis-2\/","title":{"rendered":"QUERIDO LUIS"},"content":{"rendered":"<header>\n<p class=\"subheading\"><img data-recalc-dims=\"1\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/i0.wp.com\/mexico.cnn.com\/media\/2013\/06\/05\/muoz-asturias-getty.jpg?w=640\" alt=\"\" \/><\/p>\n<p class=\"subheading\">Por Antonio Mu\u00f1oz Molina<\/p>\n<p class=\"subheading\"><strong>El maestro asegur\u00f3 al padre hortelano que su hijo de 11 a\u00f1os \u201cval\u00eda para estudiar\u201d. Y su vida cambiar\u00eda para siempre. Con esta misiva del escritor jienense arranca este espacio para la correspondencia de autor en el siglo XXI.<\/strong><\/p>\n<\/header>\n<p style=\"text-align: justify;\"><!--more--><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">EMILY Dickinson dice en una carta que de nuestras mejores acciones no llegamos a enterarnos. Afortunadamente t\u00fa y yo volvimos a vernos 20 a\u00f1os despu\u00e9s de que yo dejara la escuela en la que hab\u00eda sido alumno tuyo, y tuve la oportunidad de recordarte y agradecerte algo que hiciste por m\u00ed, y que pod\u00edas haber olvidado. Volvimos a vernos cuando yo acababa de publicar mi primera novela. En ella hay una escena que ten\u00eda mucho que ver contigo. En torno a 1910, el padre del protagonista, un hortelano, va a la escuela para avisarle al maestro de que su hijo ya no volver\u00e1 m\u00e1s. El ni\u00f1o ya tiene 11 o 12 a\u00f1os, y a esa edad ya hace falta que se ponga a trabajar junto a su padre en el campo. El maestro le pide que no lo haga, al menos todav\u00eda, que lo deje seguir estudiando. El padre accede, quiz\u00e1s m\u00e1s por falta de car\u00e1cter ante la autoridad que por convicci\u00f3n, y eso hace que la vida de su hijo cambie de direcci\u00f3n para siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando le\u00edste esa escena en la novela te acordaste de la visita de mi padre a tu escuela, en la Sagrada Familia de \u00dabeda. Mi padre fue a decirte que yo iba a dejarla para ponerme a trabajar a su lado en la huerta. Era lo normal en esa \u00e9poca: los hijos de los trabajadores se buscaban un oficio o se pon\u00edan a ayudar a sus padres en cuanto llegaban a los 11 o 12 a\u00f1os. Mi padre hab\u00eda comprado con mucho esfuerzo y mucha ilusi\u00f3n aquella huerta que era su vida, y que pod\u00eda ser tambi\u00e9n la m\u00eda cuando yo fuera haci\u00e9ndome mayor. Era una huerta con buena tierra y mucha agua, y cada d\u00eda sac\u00e1bamos de ella una gran carga de hortaliza que luego mi padre vend\u00eda en el mercado. Ten\u00edamos un cobertizo con un par de vacas, unos cuantos cerdos, una yegua. Mi padre hab\u00eda conocido de ni\u00f1o el hambre de la posguerra: la huerta era para \u00e9l una garant\u00eda de que si trabaj\u00e1bamos mucho no nos faltar\u00eda de nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">T\u00fa le aseguraste a mi padre que yo \u201cval\u00eda para estudiar\u201d, y que podr\u00eda conseguir becas. \u00c9l te hizo caso. Te prometi\u00f3 que al menos me dejar\u00eda estudiar unos a\u00f1os, a ver qu\u00e9 pasaba. Y as\u00ed cambi\u00f3 mi vida. Estaban empezando a cambiar poco a poco los tiempos en Espa\u00f1a, de una manera confusa y gradual, s\u00edntomas de lo que iba a estallar colectivamente despu\u00e9s del fin de la dictadura. Pero cada vida es \u00fanica, y est\u00e1 gobernada por azares irrepetibles. Si yo no dej\u00e9 la escuela a los 11 a\u00f1os fue gracias a ti, y al respeto que te ten\u00eda mi padre. El mundo en el que vivimos ahora no tiene nada que ver con el de entonces, como si nos separaran de \u00e9l no d\u00e9cadas, sino siglos. Es f\u00e1cil mirar o imaginar el pasado con un sentimentalismo que encubre la condescendencia, quiz\u00e1s con el exotismo de lo pintoresco. Pero t\u00fa sabes mejor que yo lo que significaba una escuela en la que los hijos de los trabajadores \u00e9ramos tratados exactamente igual que los dem\u00e1s, y en la que a pesar de los pesares \u2013los himnos patri\u00f3ticos, la misa, el rosario\u2013 gente como t\u00fa se las arreglaba para contagiarnos el amor por el conocimiento y la lectura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El tiempo se va tan r\u00e1pido que no conviene postergar nunca los agradecimientos. El m\u00edo hacia ti me durar\u00e1 mientras viva.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Antonio Mu\u00f1oz Molina El maestro asegur\u00f3 al padre hortelano que su hijo de 11 a\u00f1os \u201cval\u00eda para estudiar\u201d. Y su vida cambiar\u00eda para siempre. Con esta misiva del escritor jienense arranca este espacio para la correspondencia de autor en el siglo XXI.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"advanced_seo_description":"","jetpack_seo_html_title":"","jetpack_seo_noindex":false,"jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":true,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2}},"categories":[20],"tags":[],"class_list":["post-1935","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/paSj5R-vd","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1935","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1935"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1935\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1935"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1935"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sintradeua.org\/co\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1935"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}